Pfizer y BioNTech anuncian una eficacia del 90 % en su vacuna contra la covid
COVID-19

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA VACUNA DE LA COVID-19

  • Respondemos a algunos interrogantes sobre la seguridad y la eficacia de las vacunas.


1- ¿En qué se diferencian las vacunas testadas?

Entre las vacunas de la COVID-19 actualmente en desarrollo, existen varios tipos según la tecnología que usan: las vacunas «clásicas» inoculan el virus entero inactivado o bien proteínas virales, mientras que las vacunas más innovadoras introducen una secuencia génica para que sea nuestro propio organismo el que sintetice la proteína viral en cuestión. Esta secuencia se puede introducir directamente a la célula (vacunas a base de ARN mensajero) o bien mediante un vector viral que infecta a la célula. En esta última generación de vacunas, hallamos las candidatas de Pfizer-BioNTech y Moderna, todas ellas testadas en personas para probar su seguridad y eficacia a lo largo de las tres fases de los ensayos clínicos.

 

2- ¿Cómo funcionan las nuevas vacunas a base de ARN mensajero?

Lo que hacen las vacunas de ARN mensajero es introducir en nuestras células una secuencia génica que codifica para una proteína del virus SARS-CoV-2, la proteína S. Podemos decir que usa la maquinaria de nuestras células para fabricar copias de esta proteína. A continuación, nuestro sistema inmunitario reconoce la proteína S como extraña y responde generando anticuerpos específicos. Por consiguiente, cuando el coronavirus entre en nuestro organismo, ya tendremos inmunidad y no enfermaremos.

 

3- Siendo tan nuevas, ¿son seguras estas vacunas?

Sí. Nos encontramos, sin duda, ante una tecnología de lo más prometedora y novedosa en el terreno de las vacunas, pero no desconocida. Aunque no se había aprobado antes para vacunas en humanos, es el resultado de más de una década de avances en el ámbito biomédico. Además, su seguridad se ha probado a lo largo de las tres fases de los ensayos clínicos.

 

4- ¿Puede causarnos la enfermedad?

No, porque no introducen el virus atenuado en el organismo, sino material genético. Además, este ARN mensajero conlleva la síntesis de una proteína del virus, pero no del virus entero. Lo que sí puede ocurrir es que tengamos algunos efectos secundarios al día siguiente de habernos vacunado, como dolor en el brazo, dolor de cabeza o cansancio. Esto es normal, es señal de que nuestro sistema inmune está respondiendo.

 

5- ¿Estas vacunas modifican nuestro ADN?

En absoluto porque el ARN mensajero no accede al núcleo de nuestras células, de modo que no puede incorporarse a nuestro ADN.

 

6- ¿Tienen ventajas respecto a las vacunas clásicas?

Sí, son más fáciles de diseñar y no comportan el manejo de material infeccioso durante su desarrollo.

 

7- ¿Podemos confiar en vacunas desarrolladas con tanta rapidez?

Las vacunas contra la COVID-19 se han podido desarrollar en un tiempo récord gracias a importantes avances tecnológicos y a la experiencia adquirida con los coronavirus SARS y MERS. Sin embargo, esto no implica que el proceso no haya sido riguroso y que no se hayan seguido los pasos habituales. Los ensayos clínicos cuentan con tres fases: la primera de ellas consiste precisamente en confirmar la seguridad del fármaco, aspecto fundamental que, además, se corrobora en las fases II y III de los ensayos, ya con la participación de miles de personas.

La principal incógnita que queda por despejar como consecuencia de la celeridad con la que se han llevado a cabo los ensayos clínicos es durante cuánto tiempo van a ofrecer protección estas vacunas, ya que en el momento en el que salgan al mercado su eficacia solo estará contrastada por espacio de 6-8 meses. Si se observase que la eficacia decae con el tiempo, probablemente habría que volverse a vacunar.

 

8- ¿Es seguro ser de las primeras personas en vacunarse?

Todas las vacunas que obtengan regulación van a ser absolutamente seguras, ya que previamente habrán completado las tres fases establecidas en los ensayos clínicos. Esto significa que, antes de que comiencen las campañas de vacunación, decenas de miles de personas ya habrán recibido la vacuna durante los ensayos clínicos.

 

9- Qué riesgos conllevan las vacunas de la COVID-19? ¿Puede haber efectos secundarios?

El riesgo cero no existe, ni con estas nuevas vacunas, ni con otras vacunas que ya existen en el mercado. Muchas vacunas, incluyendo las de COVID-19, pueden provocar una serie de efectos secundarios leves y pasajeros, como dolor en el brazo, inflamación, cansancio o dolor de cabeza. Y esto es normal. Quiere decir que el sistema inmune está reaccionando.

También pueden darse efectos adversos más graves. Pero si una vacuna se aprueba, es porque ha demostrado tener un buen perfil de seguridad, es decir que el riesgo de este tipo de eventos es muy bajo.

Ahora bien, cuando se empiece a inmunizar a cientos de miles de personas, es posible y esperable que ocurran algunos efectos adversos poco frecuentes que no se habían detectado antes, como por ejemplo reacciones alérgicas. Es cierto, además, que algunas vacunas usan nuevas tecnologías con las que tenemos poca experiencia, por lo que será importante seguir evaluando la seguridad a más largo plazo. De hecho, Pfizer tiene previsto seguir a las y los participantes de los ensayos durante dos años.

Al final, es una cuestión de evaluar riesgos y beneficios para cada vacuna. Los beneficios de la de COVID-19, en términos de muertes y casos evitados, superan por mucho los riesgos asociados a la vacunación.

 

10- ¿Puedo contraer la COVID-19 si me he vacunado? ¿Puede llegar a morir de COVID-19 alguien que haya recibido la vacuna?

Pese a que varias de las vacunas más avanzadas han mostrado una efectividad superior al 90% en los ensayos clínicos, ninguna de ellas alcanza el 100% de efectividad.Por lo tanto, es de esperar que haya un porcentaje de personas que enferme de COVID-19 a pesar de estar vacunadas. Por este mismo motivo, tampoco se puede descartar que alguna persona llegue a morir. Pero la gran mayoría de las personas vacunadas quedarán protegidas contra la enfermedad o contra las formas más graves de la misma.

 

11- ¿Las vacunas, una vez comercializadas, están sujetas a mecanismos de control?

Por supuesto. Es lo que se conoce como ensayos de fase IV o de farmacovigilancia. Es decir, a partir del momento en que se autoriza la comercialización de las vacunas y están disponibles en el mercado, se sigue evaluando tanto su seguridad como su efectividad. Es una fase tan estricta como las anteriores que a parte de la monitorización de las vacunas actuales, contribuirá a mejorar el desarrollo de futuras vacunas.

 

12- ¿Cuándo me podré vacunar?

La respuesta a esta pregunta es variable en función del país de residencia y del grupo al que se pertenezca. Las personas que se encuentren en grupos de riesgo y aquellas que tengan una mayor exposición al virus recibirán, como norma general, prioridad frente aquellas que sean consideradas menos vulnerables.

Las previsiones apuntan a que la primera mitad de 2021 se empleará en vacunar a las personas de grupos prioritarios y que en la segunda mitad del año se empezará a vacunar al resto de grupos.

Si surgiese alguna vacuna que mostrase mayor efectividad en determinados grupos de población, es probable que se estableciese prioridad para esos grupos concretos.

 

13- ¿Cuánto va a durar la inmunidad que confiera la vacuna?

Es demasiado pronto para dar una respuesta rigurosa a esta pregunta. Se está empezando a conocer los datos de eficacia de los ensayos clínicos de fase III de cada una de las vacunas. Posteriormente, será necesario hacer seguimiento para evaluar la eficacia de las diferentes vacunas a lo largo del tiempo.

 

14- Si me he vacunado, ¿puedo transmitir el virus?

Todavía es temprano para saber si las vacunas que se están desarrollando ahora solo protegen contra la enfermedad o también sirven para proteger contra la infección, es decir, evitar que nos infectemos e infectemos a otros. Esto lo sabremos más adelante, cuando haya suficientes datos para examinar si las personas vacunadas son capaces de transmitir el virus.

 

15- Si he pasado la enfermedad, ¿tengo que vacunarme?

Vacunarse contra la COVID-19 es aconsejable, incluso si se ha pasado la enfermedad, ya que se desconoce con exactitud cuánto va a durar la inmunidad adquirida frente al virus SARS-CoV-2.

Sin embargo, durante las primeras campañas de vacunación, el número de vacunas disponibles puede ser muy limitado y, en caso de escasez, podría recomendarse que las personas que hayan tenido la COVID-19 —y que por lo tanto tienen un cierto nivel de inmunidad— no sean prioritarias..

 

Información según fuentes del INSTITUTO DE SALUD GLOBAL DE BARCELONA (IS GLOBAL).

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